Título: White.
Grupo: Red Velvet.
Protagonistas: OT5.
Género: Misterio, magia, sobrenatural.
Extensión: Mini-fic.
Narración: Tercera persona - Omnisciente.
Advertencias: Desapariciones, magia negra.
Otros datos: Primer mini-fic de la serie “Colours”, con las brujas como raza sobrenatural protagonista.
Resumen de la historia: En el aquelarre de brujas más poderoso y extenso hay cinco jóvenes especiales con unos poderes y un potencial superior al resto. Un día, una de esas cinco jóvenes brujas desaparece, y sus amigas se embarcan en una peligrosa aventura con el único objetivo de llevarla de vuelta a casa sana y salva, pero la oscuridad se está extendiendo y la desaparición de la bruja solo ha sido el comienzo de este hecho ya totalmente irreversible.
Capítulo 1: Aquelarre.
Capítulo 2: Desaparecida.
Capítulo 3: Oscuridad.
Capítulo 4: Cinco (final).
¡Buenas tardes un día más, algodoncitos de azúcar! A pesar de haberme retrasado con mis planes, finalmente traigo el tercer capítulo de White. El siguiente será el último de este mini-fic/mini-serial dedicado a las brujas, pero el proyecto Colours no ha hecho nada más que empezar. Ojalá os esté gustando mucho este primer trabajo y que disfrutéis mucho los dos últimos capítulos.
Recordad que estaré siempre encantada de recibir cualquier tipo de comentario, petición o crítica constructiva mientras se realice desde el respeto. Y ya sin nada más que decir, aquí tenéis el tercer y penúltimo capítulo; ¡disfrutadlo mucho! ♥
Mientras las brujas del aquelarre se reunían en el centro del asentamiento como cada noche para pronunciar los ritos protectores, las cuatro jóvenes se escabulleron de sus casas, con sus bolsitas de tela llenas y sus capas blancas cubriéndoles de la cabeza a los pies, en dirección a la gruta prohibida de la que sus hermanas las habían advertido durante años, donde según las leyendas duerme la oscuridad más profunda.
Corrieron durante unos minutos, lo justo para alejarse lo suficiente del asentamiento sin que pudieran descubrirlas, detenerlas e interponerse entre ellas y Joy, a quien cada vez le quedaba menos tiempo para ser consumida por aquella oscuridad tan temible.
Una vez estuvieron lo suficientemente lejos descendieron la velocidad de sus pasos y tomaron un poco de agua antes de continuar el trayecto. Habían comprobado varias veces el detallado mapa de la zona que poseían en el asentamiento, memorizándolo las cuatro para poder reunirse si por alguna razón llegaban a separarse. Por si acaso, para no quedarse solas en la oscuridad del bosque, hicieron un hechizo con el que se ataron de dos en dos para estar siempre en compañía; Irene junto a Yeri y Seulgi junto a Wendy.
ㅡ Espero que Joy esté bien...No quiero perderla ㅡ. La menor no dejaba de tener a su amiga en la mente en todo momento, deseando con todo su corazón que estuviese a salvo, y llegar a tiempo para hacer todo lo posible por ella, tal y como la contraria hacía siempre en su favor.
ㅡ Joy es muy dura...Seguro que estará bien, no tengo ninguna duda ㅡ. Irene y Yeri se dedicaron una mirada llena de miedo, pero también de esperanza, y la mayor le besó la frente a la más pequeña para intentar tranquilizarla lo máximo posible.
No tardaron mucho en llegar hasta la mitad del bosque, donde la claridad que proporcionaba la luz de la luna ya no hacía efecto y quedaba todo en total penumbra, justo lo que marcaba el inicio del camino hacia la gruta.
En cuanto dieron un paso más allá del claro central del bosque, una brisa fría comenzó a soplar, provocando que un escalofrío recorriera la espina dorsal de cada una de las chicas, pero ni siquiera todos los indicadores de que aquello era una pésima idea iban a conseguir que se arrepintieran de aquello y que volvieran a casa.
Se cogieron de las manos y avanzaron juntas, manteniéndose alerta como de costumbre, cubriéndose las espaldas las unas a las otras. A pesar de que a penas se veía nada, gracias a que habían memorizado el mapa sabían exactamente cuál era el camino que debían tomar, pudiendo reconocer hasta los árboles individualmente.
ㅡ Cada vez hay menos animales...Ni siquiera se escuchan los cuervos ㅡ. Wendy era la que se encargaba de escuchar por si se acercaba algún peligro, y el no escuchar ni tan siquiera los sonidos de los animales con hábitos nocturnos provocó que se alertara de inmediato.
ㅡ Entonces vamos por el camino correcto; no os separéis y todo irá bien ㅡ. Irene al ser la mayor había tomado el papel de líder, por lo que ella iba en cabeza y tenía como encargo el tranquilizar a las demás, a pesar de estar tan asustada como ellas.
Continuaron su camino, sin detenerse un solo segundo, sintiendo cada vez más frío y algo de presión en el pecho, sabiendo perfectamente que no se estaban acercando absolutamente a nada bueno; igualmente no se detuvieron hasta finalmente encontrarse con aquella caverna.
ㅡ Parece que hemos llegado... ㅡ Se colocaron las cuatro en fila, justo frente a la entrada de la gruta, quitándose entonces las capuchas de las capas blancas.
ㅡ Hagamos un hechizo de protección y otro para tener luz ahí dentro ㅡ. Asintieron al mismo tiempo y se tomaron nuevamente de las manos, cerrando fuertemente los ojos antes de comenzar a pronunciar las palabras que darían paso a los diferentes encantamientos.
Una vez estuvieron completamente listas cogieron aire, terminando de mentalizarse antes de finalmente dar un paso hacia delante y adentrarse en la cueva, cuya entrada era de lo más estrecha, por lo que tuvieron que caminar una detrás de otra, pero sin separarse más de unos centímetros en ningún momento.
Les pareció escuchar voces según avanzaban por aquel estrecho pasillo de roca, voces que hablaban en susurros y parecían estar sufriendo. Intentaron no prestar atención, manteniéndose enfocadas en seguir unidas y en conseguir su objetivo: encontrar a Joy y llevarla de vuelta a casa sana y salva, nada les importaba más que eso.
Tras varios minutos que parecieron horas, finalmente llegaron a una sala mucho más amplia, aunque bastante más oscura y fría. Se reunieron hasta formar un círculo y ampliaron el alcance de la luz que habían invocado, buscando un nuevo camino por el que continuar hacia lo más profundo de la cueva, encontrando dos ramificaciones diferentes.
ㅡ Parece que tendremos que dividirnos...Debemos tener mucho cuidado; si nos encontramos en peligro, volvemos corriendo hasta aquí y nos avisaremos, ¿entendido? Si es necesario luchar, lo haremos juntas ㅡ. Todas asintieron, cogiéndose de las manos por parejas según se habían dividido antes de salir del asentamiento, deseándose lo mejor y que estuvieran a salvo en todo momento.
ㅡ Si alguna encuentra a Joy, nos avisaremos por telequinesis ㅡ. Seulgi miró de inmediato a Yeri, la que asintió con más fuerza ante sus palabras, deseando encontrarla por encima de todo lo demás. ㅡ Ojalá tengamos suerte ㅡ. Como si no fueran a verse nunca más, se abrazaron con mucha fuerza, y una vez se separaron cada una fue por el camino que le correspondía, mirándose una última vez antes de adentrarse en las diferentes cavernas.
...
El silencio más sepulcral y la oscuridad más densa reinaban en la sala más profunda de la gruta, pudiendo verse tan solo un punto blanco justo en el punto central, el que emanaba de la capa de Joy, la cual estaba sentada sobre una roca, pronunciando el mismo encantamiento una y otra vez.
ㅡ Que la oscuridad se extienda...Que lo inunde todo...Que me tome por completo ㅡ. Mientras continuaba recitando, una silueta grisácea se elevaba cada vez más a sus espaldas, vigilándola, cuidando de ella mientras se entregaba por completo a la oscuridad...Envenenando su mente y su corazón, tal y como anunciaba su naturaleza tan siniestra.
Según se acercaban las intrusas, la intensidad de las sombras se hacía más y más notable, creando una barrera de oscuridad que rodeaba a Joy casi por completo, a punto de completar el ritual y de arrastrarla hasta las sombras para siempre...A punto de formar una unidad para toda la eternidad.
Capítulo anterior > Capítulo 2: Desaparecida.
Capítulo siguiente > Capítulo 4: Cinco (final).
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